Por un periodismo independiente

30 04 2013

“Hacer un periodismo libre de intereses particulares, que no nos presionen ni las empresas ni los políticos, ser útiles, transparentes y democráticos”

Estas palabras citadas por Toni Martínez durante la charla que impartió a futuros periodistas de la universidad Miguel Hernández, son un rayo de esperanza entre tanto escepticismo. En estos días tan convulsos que vive España, los medios de comunicación pierden su credibilidad a pasos agigantados.

Toni Martínez es redactor en La Marea

Toni Martínez muestra varias portadas de La Marea.

Hablamos de un país en el cual dos corrientes ideológicas distintas marcan un bipartidismo político. Pero hay otros colectivos que no tienen la fuerza ni la repercusión de estos. Y esta desventaja con respecto a los dos grandes, se debe fundamentalmente a que son radicalmente opuestos en cuanto a pensamientos y forma de actuar. Es por ello que cualquiera de las reivindicaciones que plantean o declaraciones en contra de los intereses de los dos gigantes, rápidamente son censuradas en el mejor de los casos.

Los periodistas pueden desempeñar sus funciones libremente siempre que no se desvíen de ciertos parámetros ideológicos. Cuando se desmarcan de las pautas que marca la jerarquía social más elevada, viven en sus carnes las restricciones que ésta les imponen. Las represalias que pueden sufrir estos comunicadores van desde la demanda judicial a la censura llevada a cabo por los propios medios para los que trabajan. Este hecho no sería posible si estos medios de comunicación no estuviesen dirigidos y controlados por los poderes económicos. Los organismos imperantes en la economía del país, también ejercen este liderazgo en los medios y los manejan según les convenga. De este modo resulta utópico hablar de libertad de expresión.

Un caso sonado en la sociedad fue el del periodista norteamericano Gary Webb. Este gran comunicador vio frenada su trayectoria al revelar una verdad que atentaba contra los intereses de los Estados Unidos: el vínculo de la CIA con los reaccionarios en Nicaragua y el tráfico de estupefacientes a los EEUU. El periodista critica, desde su dilatada experiencia, el corporativismo que salpica la profesión: “Si nos hubiéramos conocido cinco años antes, no podrían haber encontrado un defensor más firme de la industria del periodismo que yo […] Estaba ganando premios y dinero, dando conferencias, aparecía en la televisión y formaba parte de jurados  de periodismo […] Y entonces escribí algunas historias que me hicieron darme cuenta de lo tristemente equivocado que estaba. La razón por la que había disfrutado de tanto prestigio durante un tiempo no había sido, como yo presumía, por mi trabajo bueno, cuidadoso y diligente […] La verdad era que todos esos años yo no había escrito nada lo suficientemente importante como para ser censurado”.

Tras estas revelaciones que iban en contra de la imagen de los poderes norteamericanos, Webb fue presionado, amenazado, acosado, y marginado por el colectivo de la  comunicación. Todas estas humillaciones a las que fue sometido le llevaron al suicidio en 2004.

En una sociedad en el que las altas esferas manejan los hilos de medios informativos, la libertad de expresión queda al margen. Un periódico que sea controlado por un entramado empresarial jamás informará sobre algo que perjudique a dicho colectivo. Por tanto, estos medios sólo se limitan a servir a sus dueños y a comunicar lo que estos desean. Estamos ante un periodismo falto de rigor y de ética. Es un periodismo corporativo que denigra de forma alarmante la profesión. Los profesionales que lo llevan a cabo carecen de independencia y capacidad crítica, las verdaderas señas de identidad de un periodista.

Es por ello, que estamos en la obligación de impulsar y promover la recuperación de la honorabilidad de la profesión, no dejar que los intereses económicos interfieran en la libre divulgación de las noticias, crear jóvenes periodistas con amor propio y autonomía para informar.

Última portada de La Marea

Última portada de La Marea.

Prueba de este periodismo de rigor, credibilidad e independencia, es la cooperativa Más Público y que tiene como producto estrella La Marea. Este medio de comunicación surgió tras a la desaparición del diario Público y está formado íntegramente por el equipo de dicho periódico. Apuestan por el periodismo de investigación y análisis, por las historias que pasan desapercibidas para los grandes medios. El 50% pertenece a los socios y el 50% restante a los usuarios. No dependen de la publicidad y respetan los principios éticos de ésta. Aceptan marcas que no contradigan sus principios editoriales, rechazan aquellos machistas, sexistas o financieros o especulativas, ni empresas que inviertan en empresas sucias o en armas, aceptamos publicidad institucional.

Detrás de Más Público no hay ningún empresario, partido político u otra organización. Los principios que defienden son la igualdad, laicidad, defensa de lo público, economía justa, trabajos sociales, medio ambiente, república y cultura libre. Pese a ello, pretenden ser un medio de masas que pueda ser leído tanto por un monárquico como por un republicano.

Medios de comunicación como La Marea, marcan una nueva tendencia para alcanzar una información veraz, desinteresada y alejada de los poderes económicos. Sólo así caminaremos hacia la auténtica libertad informativa y de expresión.

He aquí un ejemplo de periodismo corporativo:

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Un éxito imaginario

7 04 2013

Si existe una acción que puede hundir tu carrera en el mundo del periodismo, ésa es la de romper el inexorable principio de veracidad.

Stephen Glass

Stephen Glass

El 11 de mayo 1998, el joven periodista Stephen Glass fue despedido de la prestigiosa revista The New Republic después de que el diario digital Forbes descubriera irregularidades en su artículo ‘Hack Heaven’. Era la primera vez que una edición digital le restaba credibilidad a una publicación en papel y, en su momento, se convirtió en uno de los mayores escándalos de la historia del periodismo.

En dicho artículo Stephen Glass retrató, como si hubiese estado presente, una convención de hackers donde una empresa de tecnología le ofreció a un niño de 15 años, que violó sus sistemas, ser el nuevo jefe de seguridad informática de la compañía ofreciéndole un contrato millonario.

Esta publicación llegó a manos de Adam Penenberg, periodista de  Forbes.com, quien investigó la historia y descubrió que las piezas no encajaban. Llamadas y correos sin respuesta, páginas web sospechosas, fuentes inexistentes, anotaciones equivocadas… Un cúmulo de atentados contra los principios básicos del periodismo que obligaron a Charles Lane, editor de TNR, a suspender temporalmente a Stephen Glass. La redacción de The New Republic se movilizó a favor de Glass. Éste era un tipo encantador y detallista que seducía a todos gracias a su don de gentes. Sus compañeros creían que todo era fruto de una persecución del nuevo editor, Charles, a Stephen motivada por la escelente relación que éste tenía con el anterior editor. Pero pronto comprobarían que estaban equivocados.

Charles Lane descubrió que, al menos, 27 de los 41 artículos que Stephen Glass publicó en TNR estaban total o parcialmente inventados. Este hecho supuso el despido inmediato de Glass y la frustración de sus compañeros tras haber creído en sus artimañas de atracción.

Charles Lane replica a Stephen Glass

Charles Lane replica a Stephen Glass

La decisión de Charles Lane. El recién nombrado editor de The New Republic se vio en la difícil disyuntiva de, o bien proteger a un redactor atendiendo a las presiones de sus compañeros, o por el contrario defender los principios básicos de la profesión periodística. Charles decidió lo correcto y despidió a Stpehen Glass. Finalmente elaboró un escrito en el que pedía perdón a todos sus lectores por todos los artículos inventados por Glass.

La codicia de Stephen Glass. Este personaje se obsesionó en llegar a la cima del periodismo a toda costa. Para ello no le importó inventar artículos que sus lectores creyeron. Stephen se apoyó en la importancia de la cabecera para que sus fabulaciones pareciesen verídicas. Sin duda, para Glass el fin justificaba los medios.

El sistema de verificación de TNR. Resulta cuanto menos sorprendente cómo Stephen Glass esquivó todos los controles de verificación de la información que efectuaba la redacción de The New Republic. Resulta clave en este hecho el anterior editor de TNR, quien seguramente estaba al tanto de todos estos artículos de contenidos ficticios, pero que no se atrevió a denunciar apoyado en el éxito de la revista.

Paradójicamente, el mismo Stephen Glass afirmaba esto durante la película: “No puedes ir al mundo del periodismo sin antes haber comprendio cómo se publica una nota en The New Republic (…) Llega una historia y va a un editor senior. Él o ella, la edita en la computadora, y luego llama al redactor que hace revisiones. La nota pasa a otro editor y el redactor nuevamente la corrige. Luego pasa por el control de datos, donde cada hecho mencionado, cada fecha, título, cada lugar o dato se comprueba o verifica. Y el artículo va a un corrector que lo revisa una vez más. Y a los abogados que hacen su propio escrutinio. Luego la producción lo toma y le da forma y estilo. Vuelve a imprimirse, regresa al editor, al corrector, de vuelta al primer editor y al segundo, a comprobación de datos, de vuelta al redactor, y a producción otra vez. Mientras, los abogados leen y releen, buscando posibles conflictos, algo que no parezca corroborado. Cuando están satisfechos se imprime, y todo comienza otra vez”.

El poder de las grandes cabeceras. Las fantasiosas historias de Stephen Glass no habrían adquirido categoría de verdades de no ser por el medio en el que trabajaba. Cuando un periodista publica un artículo amparado bajo un importante medio de comunicación, sus palabras son rituales de verdad. Los medios poseen un claro poder de estructurar los pensamientos y ser los verdaderos portadores de la verdad de un mundo.

Otro aspecto relevante que influyó para que las invenciones de Glass tuviesen rango de realidades, se debe a cómo los lectores las percibían. Es conveniente recordar que los seres humanos preferimos ver y oír lo que nos agrada que escuchar la verdad cuando ésta no nos gusta. Sin estas dos variantes hubiesen sido imposibles las fabulaciones de Stephen Glass

La actuación de Forbes. Es cierto que en la actualidad existen numerosos medios digitales. Sin embargo, en 1998, Forbes fue pionero en Estados Unidos en publicaciones online. Es por ello que cobra especial importancia el escándalo en The New Republic que ese 11 de mayo destapó este medio. Adam Penenberg, tras una rigurosa y minuciosa investigación, descubrió todas las patrañas que Stephen Glass incluyó en ‘Hack Heaven’. Este hecho catapultó su carrera y en la actualidad es profesor asistente en la universidad de Nueva York y escribe en el Washington Post. El artículo que desenmascaró a Glass se publicó el 5 de noviembre de 1998, y su título es Lies, Damn Lies and Fiction (Mentiras, Malditas Mentiras y Ficción).

Este brillante hallazgo por parte de Forbes.com demuestra que los medios digitales poseen tanto rigor periodístico como cualquier edición impresa. La diferencia está en la percepción de los usuarios, quienes tradicionalmente han otorgado más fiabilidad a los diarios en papel. Obviamente, casos como el de Stephen Glass indican que tanto medios online como impresos deben gozar de la misma credibilidad. En la actualidad está apreciación desigual ha desaparecido. En el año 2013 los lectores de prensa digital superan a los diarios impresos.





El periodismo digital marca el nuevo camino de la comunicación

13 02 2013

Ficha técnica del libro

Título: ‘Newpaper; cómo la revolución digital transforma la prensa’.

Autor: Albert Montagut.

Fecha de publicación: Noviembre 2012.

Editorial: Deusto (Grupo Planeta).

Nº de páginas: 418

Precio: 19,95.

Palabras clave: periodismo, online, print, revolución, convergencia.

Portada del ensayo de Albert Montagut

Portada del ensayo de Albert Montagut

Recensión

El autor de Newpaper, Albert Montagut (Barcelona, 1957), un periodista de renombre dentro de la profesión, ha sido corresponsal en Washington para El País”, director de la edición de “El Mundo” en Cataluña, adjunto a la dirección de “El Periódico de Cataluña”, y director de “ADN” en sus siete años de existencia (2005-2011).

En su último ensayo, Newpaper, el periodista barcelonés cuenta desde su experiencia profesional la transformación de la prensa y cómo ha evolucionado ésta a raíz de la revolución digital en los útimos años.

A lo largo del libro aparecen opiniones de prestigiosos periodistas de la prensa española, desde Pedro J. Ramírez y Juan Luis Cebrián hasta Gumersindo Lafuente, Juan Varela, Ignacio Escolar y Mario Tascón. También dan su testimonio periodistas print como, José Antonio Zarzalejos, Antonio Franco y José Antich.

“Montagut cuenta, a la manera de una aurora bíblica, cómo fueron amaneciendo las luces de otra era”. Es el prólogo del periodista Vicente Vallés con el que comienza el ensayo de Montagut.

“La convergencia de los mundos print y online y cómo la revolución digital ha transformado la prensa”. Esta sería la frase que mejor resumiría brevemente Newpaper.

El libro consta de tres partes. La primera es una cronología muy exacta sobre la llegada de Internet a los periódicos españoles y su evolución durante estos 17 años. Por otro lado, Newpaper intenta eplicar la crisis del periodismo en España que, según Montagut, además de ecónomica es también de tres tipos: una crisis política, de falta de reporterismo y tecnológica. El periodista afirma que se deben despolitizar los medios e intentar que la convergencia printonline sea mucho más correcta de lo que ha sido hasta ahora.

Montagut sospecha que los contenidos online acabarán marcando la actividad en las redacciones, donde habrá dos tipos de profesionales, los informadores y el periodista profesional. Los primeros se dedicarán a aportar titulares a las ediciones digitales, mientras que el segundo se preocupará más por los contenidos.

Otro tema que destaca en el ensayo del catalán es su postura de erradicar el modelo gratuito de las webs. Albert cree que mantener las páginas online en abierto supondría el cierre de los periódicos. Propone establecer unas barreras de acceso y pagar para acceder a los contenidos y servicios que tengan un valor añadido.

El periodista insiste en que esta revolución online es una gran oportunidad para salvar la profesión. Esta corriente digital avanza con paso firme en España, por lo que conviene a las empresas que aprovechen esta situación para unificar sus redacciones, las cuales en el futuro acabarán siendo online.

Con respecto a las ediciones de papel, Montagut, pese a que apuesta por un futuro digital, concluye que se mantendrán pero de manera más reducida con informaciones más elaboradas.

El periodista autor de Newpaper, Albert Montagur

El periodista autor de Newpaper, Albert Montagut

Valoración

En mi opinión, los periodistas considerados como print deberán adaptar su carrera a la nueva era digital. Con respecto a las grandes cabeceras, sería conveniente que cobraran por sus contenidos de más valor ya que no es posible una redacción de 200 personas que elaboren información para que nadie la pague. El problema estará en desarrollar los mecanismos para evitar que el usuario que haya pagado por la información no la difunda libremente con otros lectores.

Creo que el principal error lo han cometido las grandes redacciones al no visualizar la revolución digital que venía pisando fuerte. Existen medios que todavía no han desarrollado de forma idónea su edición online y eso al final ha acabado pasando factura.

Este ensayo de Albert Montagut es una perfecta descripción de esta nueva era online y abre los ojos a los profesionales para que adapten sus conocimientos a estos nuevos cambios.

Cinco titulares

“Las empresas periodísitcas necesitan cobrar por sus contenidos”

“Los periodistas print deben adaptarse a la nueva era digital”.

“La revolución online es una gran oportunidad para la supervivencia de las redacciones”.

“La era digital es una realidad”.

“Las ediciones de papel están en estado crítico”.





Por un compromiso de todos

14 12 2012

El pasado 30 de Noviembre, los asistentes a la presentación de la campaña #YOMECOMPROMETO  en el Edificio Atzavares de la Universidad Miguel Hernández, tuvieron la oportunidad de conocer de primera mano la iniciativa contra la violencia de género liderada por un antiguo estudiante de periodismo en la UMH, Rubén Ferrández, y el cineasta Ángel Gómez.

la foto

Rubén Fernández durante la exposición de la campaña #YOMECOMPROMETO

En la ponencia, los integrantes de la iniciativa expusieron su punto de vista en relación al espinoso tema de la violencia de género afirmando que “todos podemos y debemos contribuir a acabar con esta lacra en la sociedad, cada cual desde su propio ámbito”.

La campaña surge con motivo del “Día Internacional contra la Violencia de Género” del pasado 25 de Noviembre, y se lanza desde la Asociación Vínculos Infantiles y la plataforma de la mujer Madrid Woman’s Week.

El proyecto se inicia con un spot dirigido por Ángel Gómez y en el que colaboran multitud de actores, periodistas y presentadores como  Jesús Olmedo, Jordi Rebellón, Iván Sánchez, Samanta Villar, Nerea Garmendia, Elisa Mouliaà, Roberto Drago, Manuel Bandera, Fernando Soto, Ana Rujas, Rosa María Calaf, Gema Chiverto, José María Galeano, Pedro Pablo San Martín, Marco Rocha, Carmen Gurruchaga, Joanna Ivars, Ariana Martínez, Rafael Rojas, Juan Dávila, Ángel Capel, Carmen Posadas y Melocos.

La iniciativa está teniendo gran repercusión entre la sociedad gracias, en parte, a su difusión tanto a través de la plataforma online www.comprometidos.net como por la red social Twitter, en la que mediante el hashtag #YOMECOMPROMETO, los usuarios pueden apoyar la campaña.





Ramón Lobo: un fuerte que no se rinde

13 12 2012

Las aulas de periodismo de la Universidad Miguel Hernández de Elche, tuvieron la ocasión de contar el viernes 23 de noviembre con Ramón Lobo como invitado de excepción. El periodista hizo sus primeras declaraciones públicas tras su despido de El País, diario para el cual prestó sus servicios durante 20 años como corresponsal de guerra en el extranjero. Acompañándole a su izquierda, Juan Ramón Gil, director del Diario Información y presidente del organismo encargado de invitar a Lobo, el Instituto Juan Gil Albert.

Los principales temas tratados en la conferencia fueron las soluciones para sobrevivir a la crisis que atañe a la industria periodística y los ERES que esta ha ocasionado. En especial, el ERE que afectó al rotativo El País y en el que se vio afectado Lobo. El periodista quiso restarle relevancia al respecto afirmando que “prefiere callar los nombres de unos pocos que no han estado a la altura y quedarse con lo bueno que ha vivido”. Ramón señaló que “los responsables de la situación que atraviesa la redacción del Grupo Prisa son tres o cuatro individuos que han antepuesto sus intereses económicos a contar noticias”. Afirma también que “actualmente se encuentran inmersos en unas duras negociaciones por sus finiquitos ya que, desde la empresa externa contratada por la dirección El País, intentan pagarles el mínimo posible”. Los trabajadores afectados amenazan con acudir a la Audiencia Nacional si es necesario aunque creen que el acuerdo está próximo.

Ramón Lobo manifiesta que se ha hecho un daño enorme a la cabecera por parte de la empresa y que se necesita solucionar el conflicto con los trabajadores así como con colaboradores como Vargas Llosa. No quiso Lobo cerrar el tema sin dar su visión positiva de este acontecimiento, expresando su satisfacción por la unión de todos los trabajadores de la redacción durante la huelga.

 

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Ramón Lobo durante su discurso ante cientos de estudiantes

El futuro del periodismo

El otro tema de interés de la ponencia de ambos periodistas fue la supervivencia a la delicada salud de la profesión. Tanto Ramón Lobo como Juan Ramón Gil, coincidieron en que la clave para sobrevivir está en la perseverancia, en la información veraz y no en la que fomenta el espectáculo, en salir a la calle para estar cerca de la noticia, en contrastar fuentes. Según Ramón, “siempre habrá gente que cuente historias y gente que esté dispuesta a escucharlas”. Para cerrar su discurso, Lobo cita a Darwin y su famosa cita, “no sobreviven los más fuertes sino los que saben adaptarse”, seguido de una cerrada ovación de los asistentes al acto.





Kapuscinski, un misionero del periodismo

13 12 2012

La biógrafa de Ryszard Kapuscinski, Beata Nowacka, visitó el pasado miércoles 21 de Noviembre las aulas de la Universidad Miguel Hernández para impartir una clase magistral.  En la ponencia, Beata habló sobre la vida y la obra periodística del, según Gabriel García Márquez, “el mejor periodista del siglo XX”.

Nowacka afirmó, en la que es su segunda visita a la universidad, que se siente satisfecha de que la UMH y su facultad de periodismo estudien la obra de Kapuscinski.

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Beata Nowacka y José Alberto García Avilés durante la ponencia

Ryszard Kapuscinski comenzó su carrera estudiando Historia en la universidad de Varsovia. Al contrario que la mayoría, se consideraba a sí mismo como un historiador atípico, huye de contar historias pasadas y prefiere centrarse en temas presentes. En esa misma universidad de Varsovia le ofrecieron un puesto de profesor pero él rechazó la propuesta.

Al finalizar sus estudios a finales de los años 50 puso rumbo a África, un país que tras muchos años pone fin al colonialismo. Kapuscinski decidió que quería vivir ese cambio social de primera mano y, gracias a trabajar en una modesta agencia, le encargaron la misión de cubrir todo el continente africano. Él afirmó ser un afortunado por ello.

La BBC elaboró un documental que hace referencia a todas las aventuras vividas por Kapuscinski durante su labor periodística en los distintos países que cubrió.

A lo largo de su estancia en África arriesgó su vida en más de una ocasión. Ryszard Kapuscinski fue condenado a muerte cuatro veces, sufrió la lepra, pasó hambre. Pese a ello afirmaba que “prefería estar en lugares en los que sucedían cosas y no en sitios tranquilos”. Desde su agencia le animaban a que abandonase el continente africano pero él se negaba. Para Kapuscinski “el periodismo no es un trabajo para ganar un salario sino una misión”.

Como escritor, Kapuscinski redactó varios libros de gran trascendencia. La ponente Beata Nowacka recomendó a los asistentes leer “El Emperador”, que trata sobre la revolución que quitó del poder al dictador etíope Haile Selassie. Cuando se publicó en Polonia se interpretó como una crítica al comunismo. “El Emperador” cuenta una historia que se puede relacionar con la decadencia de cualquier poder.

En su faceta como poeta, el periodista polaco no es tan reconocido como en su labor como reportero. Sin embargo, es interesante ya que muestra otra visión de Kapuscinski. Su poema más popular es “Raíces”, en el cual la metáfora es que la vida tiene que ser difícil. Para ello hace un símil en el que afirma que las raíces que luchan para penetrar el suelo sobreviven, mientras que las que no se esfuerzan mueren.

Kapuscinski también hizo labores de fotógrafo. En sus fotos intentaba transmitir la dignidad de las personas de África ya que considera que se concibe como un país perdido y desconocido. Se describe como un intérprete de otras culturas. Como él mismo afirma, “yo pretendo ser la voz de los que no tienen voz”.

Para terminar la conferencia, Beata transmitió a los estudiantes de periodismo una de las frases más célebres de Kapuscinski con la que el periodista polaco hace una crítica a los actuales medios de comunicación, “los cínicos no sirven para este oficio”.

En el siguiente vídeo Ryszard Kapuscinski muestra su visión del periodismo





Hipertexto: un “nuevo concepto” en la era digital

7 11 2012

En estos tiempos tan volátiles y cambiantes que nos atañen, el periodismo, como no podría ser de otra manera, también se encuentra inmerso en un período de transformaciones. La trayectoria de esa transformación, se halla sumergida en la era digital. En esta era comienzan a cobrar especial transcendencia los hipertextos. Un concepto que todavía muchos desconocen pero que, con el tiempo está adquiriendo una considerable relevancia. Desde que, en 1960, Ted Nelson comenzara a dar los primeros pasos en el campo del hipertexto con la creación del proyecto Xanadu hasta la actualidad, muchos son los estudios que se han llevado a cabo al respecto. 

La esencia de esos estudios definen el hipertexto como el documento que resulta de interconectar diversos textos digitales entre sí. Autores como Codina y Salaverría, afirman que la construcción del hipertexto se dirige a un orden de lectura totalmente controlada por el usuario.

Los hipertextos han evolucionado y han ido estableciendo una serie de estructuras para ser aplicadas en las informaciones periodísticas. Estructuras axiales o reticulares que dan lugar a narrativas propias del cibermedio cuyos elementos principales son los nodos y los enlaces.  El nodo es cada una de las unidades de información o elementos que conforman un hipertexto. Y el enlace, hipervínculo o link son unidades básicas que conectan y ayudan a organizar los contenidos en la red presentando las estructuras antes mecionadas, es decir, la unión entres nodos y secciones.

Pero no siempre los nodos conforman de manera idónea un hipertexto ni los enlaces están conectados correctamente.

Para entenderlo de una forma eminentemente práctica se van a presentar a continuación, dos casos de buen uso del hipertexto y otros dos de una utilización errónea del mismo de páginas digitales de varios medios españoles.

Aquí se puede observar como desde la web del diario El Mundo se hace un uso adecuado del hipetexto, añadiendo dos enlaces dentro de la noticia que complementan la misma y que ayudan a comprender de una manera más exhaustiva el contenido de la información. Los links están perfectamente diferenciados del resto del texto, de color azul y subrayados. Algo que podrían hacer para mejorar la calidad del nodo, sería ofrecer la posibilidad de ampliar la foto en una nueva ventana mediante un hipervínculo.

Otro ejemplo de correcta aplicación del hipertexto es el realizado por la plataforma online de El País. En ella podemos observar como en una noticia relacionada con ofertas que lanzan al mercado las distintas operadoras de telefonía móvil, aparecen enlaces a las páginas web de cada una de ellas donde se expone el contenido dichas ofertas. Unos links claramente remarcados para su perfecta visión.

Centrándonos ahora en los usos erróneos del hipertexto, destacar en primer lugar el cometido en el día de hoy por el diario Marca. En una noticia que recataba una episodio pasado, repite hasta en tres ocasiones un enlace con la palabra “portería”. Un link que no conectaba con ninguna otra información y que además, daba origen a un molesto banner publicitario.

En este segundo caso de incorrecta aplicación del hipertexto, el diario As ha publicado una noticia relacionada con las declaraciones de un futbolista en su página de internet. En dichas declaraciones no aparece ni un solo enlace a lo largo de toda la noticia. Tan sólo se limitan a resaltar en negrita las declaraciones más importantes. Este error cobra especial importancia por el hecho de que las declaraciones no son a este medio en concreto, sino a otro internacional. Razón de más para la necesidad de un enlace que llevase al origen de la entrevista a dicho jugador.








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